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¿La postura se hereda o se desarrolla con los años?

Evaluación de la postura y adaptación corporal a los hábitos cotidianos.

Cuando observamos nuestra postura, es fácil encontrar similitudes con nuestros padres o familiares. Esto puede hacernos pensar que la forma en que nos sentamos, caminamos o permanecemos de pie está determinada principalmente por la genética.

Pero la postura es mucho más dinámica de lo que parece.

La postura cambia a lo largo de la vida

Nuestro cuerpo se adapta continuamente a lo que hacemos.

Las horas que pasamos sentados, nuestra actividad física, el trabajo, el uso del móvil, la forma de movernos, el descanso e incluso determinadas actividades que repetimos durante años pueden influir en la manera en que nuestro cuerpo se organiza.

Por eso, la postura que tenemos hoy no tiene por qué ser exactamente la misma que teníamos hace diez o veinte años.

¿Qué papel tiene la genética?

Nuestra estructura corporal tiene componentes heredados. La altura, las proporciones corporales y determinadas características anatómicas pueden guardar relación con nuestra genética.

Pero eso no significa que nuestra postura esté completamente predeterminada.

Dos personas de una misma familia pueden desarrollar posturas muy diferentes si sus hábitos, trabajos, actividad física y estilos de vida también son diferentes.

El cuerpo aprende y se adapta

Cuando repetimos una determinada posición o movimiento durante mucho tiempo, nuestro organismo se acostumbra a esa forma de funcionar.

Precisamente por esa capacidad de adaptación, introducir movimiento, variar posiciones y mantener una buena movilidad puede ayudar al cuerpo a responder de manera diferente con el paso del tiempo.

No se trata de intentar mantener una postura rígida o de estar permanentemente pendientes de “sentarnos derechos”. Nuestro cuerpo necesita movimiento y variedad.

La postura no es una fotografía

Una evaluación postural nos ofrece información sobre cómo se organiza nuestro cuerpo en un momento determinado, pero debe entenderse dentro de un contexto más amplio.

El movimiento, la movilidad de la columna, nuestros hábitos y la capacidad de adaptación del sistema nervioso también forman parte de ese conjunto.

Nuestra estructura puede tener componentes heredados, pero nuestros hábitos y nuestra forma de movernos también participan en la postura que desarrollamos con los años.

En Solana Chiropractic evaluamos la postura y la movilidad como parte de una valoración personalizada que nos ayuda a comprender mejor cómo está funcionando tu cuerpo.